18/11/11

El infante y la construcción de su mente: Enculturación


El infante y la construcción de su mente: Enculturación

El nacimiento biológico del infante humano y el nacimiento psicobiológico no coinciden en el tiempo. El primero es un acontecimiento espectacular observable, el ultimo es un proceso intrapsiquico de lento desarrollo.

El cerebro es el aparato con el que pensamos, pero necesita ser programado para convertirse en mente, de igual modo que lo requiere un cerebro electrónico. Existen, evidentemente, grandes diferencias entre el cerebro y los más complejos computadores electrónicos, aparte del tamaño y de la rigidez de la máquina. Entre otras muchas diferencias, tenemos el hecho de que el cerebro es parte de una persona viva, que no es pasivo, sino que indaga y entiende de acuerdo con sus tendencias, necesidades y deseos . Se programa en gran parte a sí mismo. El cerebro, en cuanto parte de un organismo está influido por pasiones y deseos y, en cuanto parte de una persona, comparte su peculiaridad. Pero también existen interesantes similitudes. La maquina, como el cerebro, utiliza un lenguaje. Almacena recuerdos que solamente pueden ser recuperados mediante el símbolo apropiado. Pude servir como órgano ejecutivo que utiliza muy pequeña cantidad de energía para dirigir y regular actividades que consumen gran cantidad de energía, como en el caso, por ejemplo, de un computador que dirige una fábrica. Pero es preciso programarlo y es incapaz de aprender.

En la mente humana, la programación básica es el proceso de enculturación, que consiste en la asimilación por el niño de los modos de conducta que rigen en la sociedad en que se desarrolla. Le enseñan – y el aprende- los símbolos verbales esenciales para el pensamiento, pero también necesita tener experiencias que constituye su herencia cultural y que, a pesar de ser producto de mentes humanas, tiene una existencia aparte de una mente individual cualquiera.

Una parte básica del proceso de enculturación se refiere a la adquisición de modos de conocimiento. El hombre no acumula simplemente sensaciones y experiencias, sino que precisa de modos de percibir y pensar lo que experimenta. Cada grupo cultural ha elaborado sus propios sistemas de significados y de lógica y el modo de pensar y sentir respecto a los hechos que afectan sus procesos fisiológicos. Las experiencias que vive una persona, lo que le ocurre, puede categorizarse y comprenderse de innumerables modos. Cada cultura percibe su medio ambiente de un modo algo diferente y hasta el lenguaje que empleamos, con su vocabulario especifico y sus reglas gramaticales, pone límites y establece líneas directrices a nuestro pensamiento