El concepto inteligencia emocional (IE) apareció por primera vez desarrollado en 1990 en un artículo publicado por Peter Salovey y John Mayer. Sin embargo fue Daniel Goleman, quien convirtió estas dos palabras en una nueva visión de la inteligencia humana. Este sicólogo afirmaba abiertamente que la verdadera inteligencia, iría más allá de los aspectos cognitivos e intelectuales de una persona.
Esta teoría, hasta el día de hoy, proporciona un nuevo marco para investigar la adaptación social-emocional y de esta manera alcanzar el éxito. Puesto que la IE jugaría un papel elemental en el establecimiento, mantenimiento y la calidad de las relaciones interpersonales.
Si llevamos lo anterior a nuestra realidad, daremos cuenta que los padres, efectivamente, anhelan educar hijos inteligentes, que posteriormente puedan ser eficaces en el desenvolvimiento de una profesión. Los núcleos en general buscan y requieren una “mente inteligente” , y así, siguiendo ante nuestros ojos, se abre todo un mundo de alternativas con respecto a la inteligencia. Sin embargo, hemos de reflexionar que aunque una persona sea muy competente o habilidosa, si no logra el manejo de sus emociones, difícilmente alcanzará el verdadero éxito.
\ Dos elementos claves:
Inteligencia interpersonal e intrapersonal. El modelo de los adultos: